¿Quién no ha soñado con una vida tranquila en una casa en el campo?
El auge del turismo rural en los últimos años ha hecho realidad este sueño para muchos emprendedores, quienes ven en un alojamiento turístico rural una oportunidad única para desarrollar su negocio. Sin embargo, rehabilitar una casa rural para este fin puede convertirse en un desafío si no se cuenta con la planificación y el asesoramiento adecuados. Si estás considerando dar este paso, queremos ayudarte a superar este proceso, que aunque pueda ser complejo, será sin duda gratificante.
Planificación del proyecto
Al seleccionar una propiedad para comprar y rehabilitar como alojamiento turístico, es importante considerar varios aspectos relacionados con su uso. Por ejemplo, ¿qué atractivos turísticos hay cerca? ¿La casa tiene buenas conexiones de transporte? Además, deberás informarte sobre los requisitos que establece tu comunidad autónoma para este tipo de establecimientos.
Aunque cada comunidad autónoma tiene normativas específicas, en términos generales se suelen exigir los siguientes requisitos:
- La propiedad debe tener una arquitectura tradicional y cumplir con una antigüedad mínima.
- La capacidad de alquiler completo oscila entre 12 y 15 plazas, con un mínimo de 4 en muchas comunidades.
- Disponibilidad de agua potable, electricidad y calefacción en todas las estancias.
- Habitaciones con superficies mínimas de 12 m² para dobles y entre 6 y 9 m² para individuales.
- Cuartos de baño completos (uno por cada 4-6 plazas) con agua caliente y fría.
- Ventilación directa al exterior en las habitaciones.
- Certificación para la eliminación adecuada de aguas residuales y gestión de basuras.
- Presencia de elementos básicos como teléfono, extintores y botiquín.
- Mobiliario en buen estado, suficiente para el número de huéspedes.
- Servicios mínimos como desayuno y limpieza.
- Registro de entradas y salidas de huéspedes, junto con la entrega de justificantes de pago.
- En algunas comunidades, el propietario debe estar empadronado en el municipio donde se encuentra el alojamiento.
Además, necesitarás tramitar permisos municipales y el alta fiscal en Hacienda, ambas instancias realizarán inspecciones para verificar el cumplimiento de los requisitos.
Rehabilitación de una casa rural
Una vez que tienes claros todos los detalles del proyecto, es momento de comenzar la rehabilitación. Reformar una casa rural implica no solo enfrentar las dificultades típicas de una reforma, sino también preservar su encanto y personalidad. La clave está en mantener la esencia de la propiedad, creando una atmósfera única y acogedora.
Algunos aspectos clave a considerar incluyen:
- Estructura: Asegúrate de que las vigas y los forjados estén en buen estado, ya que son esenciales para la seguridad del inmueble.
- Tejado: Suele ser una de las áreas más deterioradas en propiedades antiguas, por lo que necesitará atención. Aprovecha para mejorar el aislamiento térmico.
- Instalaciones: Es posible que necesites renovar o instalar de nuevo sistemas eléctricos y de calefacción, pero mantén un equilibrio entre modernidad y tradición para conservar el carácter original de la casa.
- Elementos originales: Características como suelos hidráulicos, paredes de piedra vista, barandillas de forja o vigas de madera aportan gran valor estético y funcional.
Busca profesionales que puedan identificar y resaltar los puntos fuertes del inmueble para garantizar un resultado excepcional.
Mobiliario: el toque final
El mobiliario juega un papel crucial en la creación de identidad en una casa rural. Recupera piezas antiguas que encuentres en la propiedad o en mercados locales, y considera restaurarlas para darles una nueva vida. Contratar a un decorador profesional puede ser una excelente inversión, ya que te ayudará a optimizar el espacio, aprovechar los recursos arquitectónicos y crear una atmósfera cálida y acogedora que hará que tus huéspedes se sientan como en casa.
Con una planificación cuidadosa, un equipo profesional y atención a los detalles, tu casa rural puede convertirse en un destino único y exitoso. ¡Haz de tu proyecto un lugar que inspire a quienes lo visiten!














